Tras buscar en los alrededores del pueblo, Kelbarn finalmente encuentra unos restos que podrían indicar el paso de animales grandes por el Bosque del Viejo, al norte del pueblo. El rastro va siguiendo la linde del bosque en dirección noreste. Tras una jornada de viaje descubren restos evidentes de que un grupo de gente paso por allí hace días.
Mientras siguen el rastro escuchan una canción procedente del interior del bosque. Se adentran y descubren una granja, atendida únicamente por un anciano. Al fondo del lugar, subida en un árbol, una niña pálida con una larga melena blanca y vestido de hojas canta la canción que les ha atraido.
El anciano se sorprende al verles. Interrogado sobre si ha visto algún grupo de gente pasar últimamente, responde que no. Dice que, en cualquier caso, vive aislado y los Niños del Bosque (como la niña del árbol) le ayudan a pasar desapercibido. Dice desconocer quienes o que son dichos niños.
Al acercarse a hablar con la niña que canta sólo habla con Kelbarn y le dice que "piensa mucho en ti", sin especificar quien. Después se despide, diciéndoles que espera que vuelvan a verse.
Nuestros intrépidos héroes vuelven para seguir el camino hacia el norte. A los seis dias llegan a un punto en que parece que el rastro se bifurca: por un lado parece ir en dirección a la Montaña Quebrada, por otro al interior del bosque.
Toman el camino que se adentra en el bosque, y descubren una granja en aparente estado de abandono, con las ventanas tapiadas, salvo las de la parte frontal. Está atardeciendo y deciden ir a pedir comida y/o cobijo. Eleonora y Kelbarn llaman a la puerta, y tras dialogar con los habitantes de la granja, deciden irse, pero en ese momento estos les asaltan, intentando capturarles. Durante la pelea alguien, desconocido, parece ayudarles, pues varias lanzas aparecen clavadas entre los bandidos y la pared frontal de la granja, a la altura casi del techo. Vencen, aunque a duras penas, a los 3 atacantes, y se instalan en la granja.
Al anochecer, ven a un grupo grande de gente, con pinta de prisioneros, dirigirse a la granja, custodiados por unos cuantos guardas. Escapan de la granja en el último momento por una ventana sin que les vean, y observan desde el bosque. Duermen.
Al amanecer, antes de la oración solar, se escuchan golpes secos y gritos ininteligibles procedentes de la granja, y deciden asaltar la granja.
Tras varios movimientos, la situación final acaba con los héroes heridos después de haber derrotado a un pequeño grupo de guardas en el bosque, unos cuantos rufianes alerta encerrados en la granja junto con el grupo de prisioneros y el encuentro con un nuevo aliado inesperado: un agresivo y callado bárbaro del norte cubierto de sangre quien sólo dice perseguir a un gran lobo, y que porta un mechón de pelo rubio de extraña coincidencia con el que le falta a Eleonora desde justamente la noche anterior.