lunes, 10 de abril de 2017

Y habia mas titulicos

Para el recuerdo, dejo aquí estos otros títulos alternativos. Hay grandes hits, que deberían, quizás, estar ahora mismo en la barra de direcciones, pero por algún oscuro motivo (¿Intereses ocultos? ¿Maletines rebosantes de monedas de 2 céntimos? ¿Olvidos deliverados de títulos como "El bosque de Vladimir"?) no consiguieron superar nuestro exigente y selecto filtro no.

Sin más dilación, ¡los alternatitulos!

- Crónicas del mundo sin nombre
- Historias perdidas, encontradas y olvidadas
- Crónicas de la Tierra Sin Horizonte
- Crónicas de un Horizonte Sin Fin
- La Escuela de los Hechizos Olvidados
- Camino a Soria
- Camino a Moria
- Camino a Pollaria
- Bayes y otras hierbas
- Cuentos inconclusos en la tierra sin nombre
- Los Archivos Prohibidos de Selurian
- Por los "Pelus"
- El bosque de Vladimir

PD: recupero para el post el último título, "El bosque de Vladimir" que, según parece, no aparecía en la lista, sin duda porque lo omit... porque se me olvido adred... porque se nos olvido a todos incluirlo. Cosas que pasan.

Ruan-Hem

La Carnicería, El Escaparate, Los Esponsales... Son numerosos los nombres con que se conoce a la gran festividad. Ruan-Hem se celebra cada vez que un eclipse solar completo tiene lugar, siendo éste el clímax de la eucaristía de sangre, locura y excesos de unos juegos que por norma tienen abandonar todo comedimiento y discreción. Saaren se enorgullece de albergarlos en cada ocasión, como lleva haciendo desde hace eones. La gran capital del Este es el destino del peregrinaje de todos aquellos que, de una u otra manera, tienen por mor obtener algún beneficio del único evento capaz de congregar a tan pantagruélica cantidad de criaturas, aparte de la guerra. Los últimos Esponsales tuvieron lugar hace ya 42 largos años... se ha hecho esperar.

Saaren, ubicada en las estribaciones de las Montañas Umbrías, destaca por su enorme diversidad cultural y oferta recreativa: cuenta con el circo de gladiadores más colosal y con el archiconocido Campo de Horcas. Por otro lado, aquí reside el Gran Maestre del Entramado, una suerte de figura difusa que inspira temor e incredulidad a partes iguales, no así como la orden que preside, una organización de férrea disciplina que, si bien su funcionamiento y realidad interiores son por completo desconocidos, cada una de sus figuras individuales, cada uno de los venerados Iniciados, suele despertar, como mínimo, respeto. Saaren funciona como una ciudad estado, a todos los efectos independiente y autónoma; no obstante, es oficialmente parte del relativamente recién conquistado, expoliado y reorganizado antiguo Reino de Hun. Hun es ahora, sin embargo, un caos administrativo y militar, en pleno proceso de reestructuración, si bien aún permanecen prendidos algunos fuegos del vencido ejército, clamando una venganza cuya esperanza de ver cumplida muchos han terminado por perder.

De cualquier forma, y sea como fuere, Hun es un territorio vasto, vastísimo y variado, donde predominan las tierras fértiles y húmedas, bosques frondosos y cumbres nevadas, donde los ríos bajan caudalosos vertiendo sus aguas en lagos de cristalina superficie. Al norte, sin embargo, enormes zonas de ignota naturaleza quedan aún por explorar; al menos, escasa o nula es la información relativa a ellas en las más cuidadas cartografías. Al sur, varios reinos e imperios comparten el honor de presentar fronteras, siendo Gast y Tanion los más relevantes, ambos en aparente buena relación tras un periodo terriblemente dilatado de conflicto permanente. Este y Oeste quedan delimitados, respectivamente, por la Desolación, un inacabable desierto de roca agreste y muerta, y por el Mar de las Lluvias sin Fin, un mar interior que separa (o une) las islas más occidentales de Hun con un conjunto de territorios relativamente despoblados y desconocidos. Tan sólo la población fronteriza suele mantener algún tipo de relación comercial recíproca.

Vosotros, muchachos, procedéis de este vasto paraje, Hun, donde comparten suelo etnias y razas de casi cualquier tipo posible. Antaño, los antiguos regidores de tan ingente tierra mantuvieron una red de comunicación efectiva y fomentaron la unión de sus pobladores. Hoy, pequeñas marcas y condados rompen la uniformidad y ofrecen una imagen de rompecabezas al que estáis más que acostumbrados. En los Esponsales hay, literalmente, de todo. Quienes buscan gloria, oro, sangre, mujeres o simplemente beber y comer hasta morir. Pero también hay quien alberga unas metas más... elevadas. Campeonatos de toda índole, espectáculos, competiciones, artesanía y escuelas de cualquier color... En Ruan-Hem se puede encontrar de todo. Y es aquí, muchahos, a donde os dirigís, tras formar parte de un cuerpo de servicio en los márgenes del Río Trenzado, asegurando la construcción del Puente Largo que permite la conexión de dos territorios largamente divididos, Nuur y Berr.

Qué esperáis encontrar allí... bueno, eso ya es asunto vuestro...

[Relato original de Mu]

Lisur

Pack, pack, pack...
De alguna forma, aquél golpeteo era relajante.
Pack, pack, pack...
Sobre todo después de haber terminado con la corteza.
Pack, pack, pack...
Esa corteza cortaba como cuchillas contra sus nudillos.
Pack, pack, pack...
- ¡Y... basta! - la firma voz de su padre resonó a su espalda.
Relajó los brazos por primera vez en varios minutos y miró el resultado. La forma de sus puños podían trazarse perfectamente sobre la superficie hundida del tronco. Estaba satisfecho.
Hacía ya varios años que había pedido a su padre que le enseñara a defenderse y, poco a poco, el entrenamiento había dado sus frutos: era más rápido, más fuerte, y estaba más alerta que ninguno de los chicos de su tamaño.
Sin embargo, esas sesiones de combate habían despertado nuevas preguntas sobre su padre. Preguntarle directamente, por supuesto, era inútil. El hombre se cerraba en banda y además terminaba el entrenamiento de forma prematura. Ya había aprendido esa lección.
Parte de la educación de esas horas frente al árbol había consistido en callar y escuchar, en recoger información sin necesidad de pedirla. Si en algo conocía a su padre, esa reacción era intencionada.
Aún así, no saber de dónde había aprendido todo aquello su padre seguía siendo un picor al fondo de su cerebro, y uno que ni siquiera la áspera corteza de ese árbol conseguía calmar.

Recogiendo sus cosas, observó una rama en el suelo. Tenía la forma perfecta para usarla como arma...
- Ni se te ocurra - otra vez esa voz de trueno -. Nada de palos.
Terminó de recoger sus cosas en el hatillo y volvió hacia casa con su padre. Quizás algún día..

[Relato original de Chulk]

Ailen Reynar

Ya han pasado un par de días desde que regresé por mi 300 cumpleaños. La verdad es que me siento extraño entre mi propia gente, después de haber vagado durante casi diez años por llanuras y montañas. Realmente no quería volver... pero el águila dejó claro su mensaje aquella noche cuando me encontró... Tenía que regresar: Había llegado el momento.

Cuando entré en el Círculo (hace más de 200 años), el gran maestro Erendur, en mi ceremonia de iniciación, lo leyó en las estrellas: En el día señalado, yo sería el elegido para guiar al Círculo en su camino a la salvación.

Jamás pensé que llegaría ese día, pero en los últimos tiempos han ocurrido nefastos acontecimientos que nos han llevado al extremo de unirnos con otros batallones humanos (humanos!!!) para defender nuestros intereses comunes. El mal está cerca, muy cerca, y debemos permanecer unidos contra nuestro último enemigo...

Me llaman a la puerta. Ya está todo preparado. Es hora de partir.

Que la madre Tierra me guíe...

Ailen Reynar.

[Relato original de J]

Nym

- ¡Eh, tú, cara de roca, qué diablos estás mirando! ¿Te has perdido y no sabes volver a tu cloaca? ¡No seré yo quien te indique el camino, así que ya estás sacando tu infecto culo de mi honrado establecimiento, espantas a los clientes, despreciable bicho!

Con un gesto en extremo indiferente, la pequeña humanoide desvió la mirada hacia el escritorio desde donde el tendero había escupido un odio racial que ni él mismo comprendía. Un honrado establecimiento honrado… Aquel tugurio, aquel sumidero de podredumbre apenas sí podía considerarse un local comercial, cuya honradez, empero, había quedado desterrada sin contemplaciones largos años ha.

Nym se deslizó entre la muchedumbre que abarrotaba aquél espacio irrespirable atiborrado de manadas de humanoides hasta tener en ángulo el cajón donde había perdido de vista la manaza del tendero. A una distancia de unos nueve pies, con una delicadeza digna del más entregado artesano, asestó un golpe certero a la altura de la cintura de un hombre con más aspecto de oso que un propio plantígrado. Su habilidad residió en hacerlo coincidir con un movimiento lamentablemente desafortunado por parte de un cliente adyacente, sembrando el caos entre amenazas y exabruptos. La confusión que imperó a partir de aquel momento, cual manto de espesa niebla, permitió que, de su pequeño tamaño y discreción ayudada, alcanzase la bolsita que el tendero acababa de guardar. Aquella cerradura suponía un insulto a su destreza; guardó aquelló que había venido a “recoger” y en su lugar dejó una tela pegajosa que desprendía un polvo azulado, casi como humo al arder el incienso.

A la mañana siguiente encontraron el cadáver del insolente propietario de aquel cuchitril tendido sobre el suelo junto a su mesa de despacho. Su gesto invitaba a pensar que la suya no había sido la más dulce de las muertes.

A tres lunas de aquel lugar se producía un intercambio: un paquete de formas geométricas por un objeto pequeño, simple, pulido, sin trabajo de valor apreciable, pero cuya sola vista había hecho centellear las negras pupilas de la pequeña gnoma. Ahora, quizás, podría volver a su hogar. A las profundidades. Y restaurar el honor y recuerdo de su Casa. Mas, quizás, eso había comenzado a perder todo interés. Junto a la bagatela, había recibido una propuesta...

[Relato original de Mu]

Shing

...por las putas nalgas de Isaha, Jonas! te digo que sé lo que vi!

La blasfemia fue como una bofetada para todos los presentes en la tienda del batallón, se hizo un silencio incómodo mientras los mercenarios se cruzaban miradas nerviosas.

¡Baja la voz Tragasapos!, me da igual lo que creas que has visto! En las últimas dos estaciones hemos estado persiguiendo a esas ratas cruzando el desierto de una punta a otra del jodido Reino, tengo los huevos tan sudados de este jodido calor que podría cenar sopa tres lunas ardientes y aún podría invitaros a todos a una taza, no hemos recibido la paga en dos reemplazos y de verdad quieres me crea esa absurda historia de brujería?

Jonas, por favor escúchame, sólo escúchame – sus ojos imploraban comprensión – hice todo lo que me has pedido, fui a la tienda del Comandante, me escabullí entre sus guardias aprovechando que la Luna es joven y accedí al arcón donde están las reliquias que saqueamos del templo hace tres noches…  –su mandíbula empieza a temblar – … entonces… entonces, lo ví, me miraba.. ME MIRABA! Pero no tenía ojos! Sólo unas malditas cuencas vacías, pero sé que me miraba! Estaba flotando en el aire, no había cuello ni cuerpo ni carne que cubriera ese cráneo vacío, - en ese punto su esfínter dijo basta  y un festival comenzó  a descender por su pierna – Jonaaas  JONAS por favor no me dejes aquí, no lo intentes de nuevo, sólo terminemos el contrato y no volvamos por estas tierras…

Imbécil – el tono dejaba claro el desprecio que sentía por su compañero – pienso cobrar lo que es mío por derecho y dejar este ejército antes  de volverme tan idiota y supersticioso como tú y el resto… brujería? JA! Magía negra? JA! El Comandante Shing no tiene ni puta idea de cómo llevar este batallón, pienso poner su cabeza en una pica antes de irme con esas baratijas de plata.

Dicho esto, el mercenario cruzó con paso firme y decidido el umbral de la tienda y se adentró en la oscuridad de la noche. Fue lo último que sus compañeros supieron de él.

[Relato original de CrazyHorse]

Khodros

La oscuridad era eterna, inmortal, en aquella esquina del mundo. Hacía eones que luz de cualquier tipo no hollaba la inmensidad de la caverna. Si alguien, en algún momento, decidiese embarcarse en el viaje suicida que llevaba allí y portase una antorcha capaz de iluminar su extensión, la amplitud y la sensación de vacío de la hoquedad le dejaría sin aliento. No había nada allí, nunca lo había habido y sin embargo lo había todo.

Khodros despertó de su ensoñación. No era consciente de haberse dormido y, tras un instante de confusión, se dio cuenta de que en realidad nunca había dejado de caminar al frente del grupo. Sacudió la cabeza, enfocó la visión y siguió avanzando. El pasillo era largo y oscuro y ya habían caído en una emboscada unas horas antes. No volvería a ocurrir.
[Relato original de Kineas]

(Eperium) Historia de una moneda

-Entonces, tu preguntas con tu habitual galantería lagartoniana al mesonero acerca de ese tal Capitán Istrad... -comentaba medio distraída S...