Durante un rato nada parece pasar en el exterior de la abandonada granja. Mientras los héroes hablan sobre el curso de acción a seguir, ven salir pequeñas columnas de humo del lateral del edificio. Al poco, las puertas se abren, y una pequeña multitud sale, dispersándose.
Fijándose, ven que aunque algunos de ellos llevan armas, ninguno parece ser distinguible a simple vista como bandido o rehén por su ropa. Un grupo menos numeroso se destaca del resto dirigiéndose al norte, en dirección al bosque.
Algunos de los héroes rompen las ventanas tapidas para auxiliar a las posibles personas atrapadas, mientras otros se dirigen a atender a los desconcertados rehenes de la entrada de la granja. Reconocen a muchos de ellos como habitantes de su pueblo de origen, Ámar.
El grupo rescatado, unos 20 cautivos, les cuenta que han estado trabajando en unas minas cercanas. Unos cuantos de ellos siguen allí. Los PJs les dan 15 raciones como provisiones y les aconsejan forrajear hasta el pueblo. Después de esto, nuestros intrépidos héroes deciden entonces dirigirse allí, rastreando al grupo que anteriormente se escapó.
Llegan finalmente a las faldas de la Montaña Quebrada, y distinguen una pequeña entrada a una cueva natural, a donde parece conducir el rastro. Kelbarn y Lisur se acercan para explorar la zona, pero no detectan a un vigía escondido, quien al verles se dirige al interior de la cueva. Lisur intenta atraparle, infructuosamente.
Entran en la gruta, encontrando a veces oposicion armada que resuelven, en general, sin problemas. Exploran innumerables grutas que se abren por todas partes, aunque la mayoría están vacías, o derrumbadas. En ocasiones se oyen temblores de tierra. En un momento dado, Eleonora hace notar que no parece una mina típica, al no haber soportes adecuados en las paredes, ni carretillas para llevar materiales.
En una de las grutas encuentran cautivo a Sorrock, el enano herrero del pueblo. Esta tuerto, y la herida esta infectada. Aún débil, hace un esfuerzo por contarle a Lisur la suerte de su padre: falleció en el asalto al pueblo, salvándole a el.
Eleonora le auxilia lo mejor que puede, limpiándole la herida, y el solo intenta salir de la mina por su propio pie, a duras penas.
Posteriormente, mientras continuan explorando, escuchan ruidos de pico contra piedra, que les conducen a un túnel donde se encuentran con un par de bandidos observando trabajar a dos esclavos. Estos están picando directamente una pared de ladrillo que ha aparecido al ir abriendo el túnel.
Derrotan a los matones, uno de los cuales tenía en su poder un mapa de la mina y un anillo para lacrar. El símbolo que lleva dibujado es una espada, de la que caen tres gotas.
Observando la pared de mampostería, ven que los rehenes ya habían empezado a soltar uno de los ladrillos, que puede ser facilmente retirado...
No hay comentarios:
Publicar un comentario