jueves, 23 de marzo de 2017

Sirena - Intro

- "...y de aquesta forma, tras presentarse ante su petrificada madre, igual que previamente habíase encontrado delante de la tumba simbólica de su padre, le juró en solemnes terminos que por su honor y su amor a su familia y su noble legado encontraría el vial o hechizo que desfaciera los problemas del suyo reino, acabando con el mal del carnenpiedra, o bien, fallando en el riesgoso intento, no volvería, pudiendo esto solamente significar su fallecimiento en el transcurso de esta su gloriosa, aunque triste, gesta." Y por eso esta por aquí, ahora. - terminó Rastir.
- ¿Eso te dijo? ¿Y con esas palabras?
- Como te cuento Drom, ¡Por las aguas del Saha, que nunca se desborde ni se seque, que tenemos a una heredera de un reino entero como guardiana de la caravana! ¡Qué te parece! Y según he oido también es una poderosa hechicera...
- Hmm... - murmuró Drom por toda respuesta.
- ¿Qué pasa, no te parece increíble?
- A mi no me contó exactamente eso... me dijo que sus padres habían sido ambos convertidos en piedra, si, pero no que fueran reyes, sino nobles de baja talla, y que esto fue el resultado de unos conjuros lanzados por peligrosos demonios en el lejano norte, de donde dijo que se hacían objetos prodigiosos de un material único, conocido como "especia", o "esencia", o algo así. Me dijo que ella llego a tener una daga hecha de este increíble material, irrompible y siempre afilada.
- ¡Tengo que pedirla que me la enseñe!
- Dudo que pueda, según me conto la perdió batallando contra esos demonios en su huída al sur.
- Oh, me habría encantado verla. Un arma de esas caracteristicas debe ser única, se me escapa de la mente su posible precio...
- Eh, Restir, Drom, ¿Hablais de la espada con la que me conto la halfling que fue capaz de enfrentarse a un dragón, y hacerlo huir? ¡Increíble! Una pena que se quedara clavada hasta la empuñadura en su coraza de escamas, ¿eh? ¡Esa chica es alucinante! - exclamó, señalando a una mediana comodamente sentada en la parte trasera de un carromato.
- Sander, ¿Por qué va subida al carro en vez de en camello como el resto? - preguntó Drom.
- Ah, la pobre me dijo que estaba muy cansada, y que le empezaba a doler la rodilla por la posición, dice que desde que tuvo que estar corriendo durante tres días para escapar de un Titán, no ha vuelto a funcionar igual...
- ¿De un titán...? - preguntó Drom.
- ¿¡De un Titán!? - exclamó Rastir.
- ¡¡De un TITÁN!! - proclamó Sander.
Los tres mercaderes se quedaron mirando a la barda, quien tranquilamente parecía ir afinando las cuerdas de su arpa. En algún momento se dió cuenta de que la observaban y afablemente les saludo, guiñando un ojo a Drom en el proceso. Después, siguió tranquilamente tañendo una serena melodía de arpa, atenta sólo a sus cuerdas.
- De todas formas, lo del titán, no me lo creo. - murmuró Drom para sus adentros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

(Eperium) Historia de una moneda

-Entonces, tu preguntas con tu habitual galantería lagartoniana al mesonero acerca de ese tal Capitán Istrad... -comentaba medio distraída S...